Caída del cabello en primavera: ¿cuándo es normal y cuándo es preocupante?
Redactado con inteligencia artificial.

Durante la primavera, es común que muchas personas noten un aumento en la caída del cabello, lo cual puede ser normal. Sin embargo, si la caída persiste o se presentan áreas sin cabello, es fundamental buscar atención médica para descartar problemas más serios.
Caída del cabello y cambio de estación
La llegada de la primavera puede hacer que muchas personas se preocupen por la caída del cabello, notando más pelos en el cepillo, la almohada o la ducha. El Dr. Marcelo Lefimil, dermatólogo de Clínica Santa María, señala que perder alrededor de 100 cabellos al día es normal, y esta cifra puede aumentar con el cambio estacional debido a un fenómeno conocido como efluvio.
¿Qué es el efluvio y cómo se manifiesta?
El efluvio telógeno ocurre cuando un mayor número de folículos pilosos entra en la fase telógena, donde el cabello no crece, sino que descansa y eventualmente se cae para dar paso a nuevo cabello. Este proceso se puede observar especialmente entre septiembre y noviembre, y puede verse influenciado por factores como el polen y las alergias de primavera.
Estrés y otros factores que afectan la salud capilar
Además, el Dr. Mauricio Cancino, médico internista de Clínica Ciudad del Mar, advierte que el estrés, la ansiedad y el insomnio pueden contribuir a esta caída del cabello. Aunque las rinitis alérgicas no causan calvicie directa, pueden alterar el sueño y aumentar el estrés, lo que a su vez puede resultar en un efluvio telógeno.
Cuándo buscar ayuda profesional
Es crucial estar atentos a ciertos signos que pueden indicar problemas más serios. Los especialistas, incluido el Dr. Hans Gubelin de Clínica Dávila, aconsejan buscar una evaluación médica si se presentan:
- Pérdida de cabello que persiste o deja áreas sin pelo.
- Síntomas de estrés físico o psicológico reciente.
- Problemas de tiroides o cualquier otra enfermedad que pueda afectar la salud capilar.
La atención temprana puede ser clave para tratar condiciones como la alopecia areata o enfermedades que pueden causar cicatrices en el cuero cabelludo, donde la pérdida de cabello puede ser definitiva.
