Consejos para reparar el pelo dañado según dermatólogos
Redactado con inteligencia artificial.

Los acondicionadores no solucionan las puntas abiertas, pero ayudan a reducir el daño mecánico y térmico del cabello. Una rutina adecuada de limpieza e hidratación es fundamental para mantener la salud capilar.
Cómo cuidar el cabello dañado
El cabello está expuesto a diversos factores agresivos diariamente, como el calor, la exposición solar y el roce constante. Estos elementos pueden debilitar la fibra capilar y provocar su quiebre. Para mitigar estos efectos, es esencial establecer una rutina básica que incluya limpieza, hidratación y protección.
Rutina de lavado
El objetivo principal del lavado es eliminar la grasa, las impurezas del entorno y los residuos de productos. La Academia Estadounidense de Dermatología (AAD) recomienda aplicar el champú con un suave masaje en la raíz, permitiendo que la espuma limpie el resto del cabello al aclararse, sin frotar las puntas. La frecuencia de lavado puede variar según la textura del cabello y la producción de sebo.
Uso del acondicionador
Aunque los acondicionadores no reparan mágicamente las puntas abiertas, sí ayudan a disminuir la fricción durante el peinado y mejoran la textura del cabello. La investigación de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. (NIH) sugiere que su uso continuado puede proteger las fibras capilares del daño térmico y mecánico. Se aconseja aplicar acondicionador tras cada lavado, distribuyéndolo de manera adecuada según el tipo de cabello.
Consejos de desenredado
Para desenredar el cabello, se recomienda utilizar peines de dientes anchos, comenzando desde las puntas hacia la raíz. Es importante evitar tirones bruscos, especialmente en cabello húmedo, que es más frágil. En el caso de melenas rizadas, desenredar con abundante acondicionador en mojado puede ser la opción más segura.
